«La Excelencia de la FP»

Seguramente habréis escuchado en estos últimos 2-3 años referir mucho el término excelencia cuando hablamos de la Formación Profesional. Bajo la humilde opinión de un docente en activo, yo lo rebautizaría como inocencia o ineficiencia del sistema. Algunos diréis que por qué soy capaz de aseverar esto de forma tan tajante y rotunda, pero nuevamente os diré que viendo las cifras de aprobados y de profesionales cualificados que salen de nuestras aulas y talleres, no es de extrañar que falte gente en el gremio y que de aquí a no mucho tiempo acabe colapsando o desapareciendo.

Si de una clase con 25-30 alumnos tienes más o menos 10 interesados y de esos que están atentos y se preocupan trabajan en el sector finalmente 3-4 a lo sumo, ya comprenderéis por qué puedo afirmar con total rotundidad el futuro de la profesión. También aparte no ayuda mucho el entorno de los chicos en el que Instagram, TikTok, entre otras redes, hacen que tengan sus iris pegados a una pantalla, incluso dentro de un aula o en un taller con herramientas y material delicado.

Es por esto que el docente ha de intentar acercarse a los alumnos, como si metafóricamente estuviéramos separados por un puente (entre la escuela en un extremo y su realidad exterior en el otro) y nosotros debemos de ir a buscarles e intentar captar a cuantos más mejor. Pero no siempre es sencillo, si entramos más de lleno en tema de actitudes y formas de ser de cada uno, como suelen decir, la convivencia es difícil. Pero personalmente a mí me motiva y me supone un reto conseguir que los alumnos se impliquen y ver su progresión desde 0.

Aquí entra otra cuestión importante, la dimensión del perfil del profesorado en la Formación Profesional. En mi especialidad somos de los pocos «supervivientes» a los que nos han quitado la literatura de «Profesores Técnicos» y nos han denominado «Profesores Especialistas». Y no contentos con eso nos han renombrado de la siguiente forma PESSFP (Profesores Especialistas en Sectores Singulares de Formación Profesional). Vaya y yo pensando que un sector singular es el aeroespacial. Pero no solo tenemos aquí a la Automoción, también están : Cocina y Pastelería, Estética, Fabricación e Instalación de Carpintería y Mueble, Mecanizado y Mantenimiento de Máquinas, Patronaje y Confección, Peluquería, Producción en Artes Gráficas, Servicios de Restauración, Soldadura.

No contentos con ello, tenemos dos perfiles profesionales dentro de los cuáles estamos : Ingenieros y Técnicos. Los primeros con un perfil más teórico y con menos desempeño práctico (dado su procedencia Universitaria) y los segundos al contrario (puesto que provienen de los antiguos ciclos de Automoción). Ante todo he de decir que he tenido la suerte de encontrarme compañeros que en ambas vertientes son bastante educados y competentes y además comprometidos con la docencia.

En este énfasis interconectado que persiguen en todos los ámbitos hace necesario que centremos nuestros esfuerzos en cualificarnos o adaptarnos al manejo de las herramientas digitales y sus funcionalidades, en vez de la actualización técnica y de contenidos que se hace latente, al estar evolucionando constantemente el sector de la automoción.

Hemos de recordar que tal y como se recoge en informes del Observatorio de la Formación Profesional, la formación de los docentes es un derecho y una obligación y en muchos casos no se llevan a cabo las acciones formativas para poder mejorar el desempeño y conocimientos del profesorado.

Por ello concluyo haciendo una pregunta al aire, ¿Podemos seguir así por mucho tiempo sin que repercuta a peor en otros ámbitos?. Yo personalmente creo que no y por ello, insto a que si algún radical libre está por ahí y piensa parecido a un servidor que haga señales de humo y reme a favor.

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